Murió la destacada folclorista Margot Loyola

Rodrigo Saenz/Agencia UNO

A los 96 años, falleció la destacada folclorista nacional Margot Loyola.

Según informó Roberto Cádiz, vocero de la familia, “la maestra estaba muy apagada, muy decaída y se fue apagando de a poco”, pese a que “no estaba enferma de nada”.

Cádiz confirmó que la artista murió a eso de las 20:45 horas “tranquilamente rodeada de su familia”.

Loyola obtuvo el Premio Nacional de Arte en 1994, siendo una de las más destacadas folcloristas de Chile, junto a Violeta Parra.

Sus funerales se realizarán en el Centro Cultural Palacio de La Moneda, desde un horario a definir.

Una de las últimas apariciones de la artista fue en febrero de este año, cuando recibió la visita de la, en ese entonces, ministra de Cultura, Claudia Barattini, para profundizar el trabajo del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y la Academia Nacional Tradicional Margot Loyola Palacios, con el fin de promover y valorar la identidad tradicional.

Trayectoria de “La Maestra” (Memoria Chilena)

La difusión del folclor chileno ha sido para Margot Loyola un trabajo de múltiples vías de expresión, al que ha dedicado su vida entera. En la búsqueda, difusión e interpretación de nuestras canciones y bailes típicos -tanto de modo solista como junto a los grupos Las Hermanas Loyola, Cuncumén y Palomar-, ha legado a la cultura nacional una valiosa colección de discos, libros y videos, que describen con espíritu didáctico el rico panorama de la música tradicional chilena.

Ritmos como la tonada, la cueca, la música pascuense y mapuche, refalosas, corridos y zamacuecas, tanto en canciones de su autoría, como de compositores clásicos o recopiladas por ella misma en terreno, componen el patrimonio que Margot Loyola se ha empeñado en rescatar y transmitir a lo largo de más de ochenta años.

Margot Loyola — Que Te Habías Pensado (VintageMusic.es)

Ya a los ocho años de edad, Margot Loyola Palacios -hija de un comerciante y de una dueña de casa de Linares- tomaba clases de piano en esa ciudad sureña y, un año más tarde, comenzaba a cantar. Su relación con la guitarra fue también temprana. Antes de terminar el Bachillerato, cuando la separación de sus padres la obligaba a moverse entre Santiago y Curacaví, destacaba en un dúo formado junto a su hermana Estela, Las Hermanas Loyola.

De a poco fue ganando fuerza en sus inquietudes la búsqueda de nuevas claves en la fuente misma del folclor chileno. Así, viajes a las localidades de Alhué, Pomaire y Colliguay la iniciaron en su veta de investigadora, labor trascendental que ha desarrollado casi sin interrupciones desde 1936.

En casas de canto y fiestas de rodeo del Valle Central, caseríos del desierto nortino y en los parajes lejanos de Isla de Pascua, Margot Loyola ha penetrado en el sentir auténtico y sin formalidades de nuestros más puros creadores. Su propia creación y entusiasmo se han visto transformados fruto de esos encuentros personales con cantoras y autores anónimos.

Inicialmente, se dedicó a la investigación en paralelo al trabajo con Las Hermanas Loyola, grupo cuya fama alcanzó la cumbre durante los años cuarenta, cuando el dúo se integró a la colección discográfica Aires tradicionales y folclóricos de Chile, coordinada por el investigador Carlos Isamitt. También durante esa década, un contacto del entonces rector de la Universidad de Chile, Juvenal Hernández, permitió a Loyola debutar como docente en las Escuelas de Temporada anuales.

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Su prestigio como maestra -validado por el nacimiento, a su alero, de conjuntos como Cuncumén y Millaray– fue relegando progresivamente su trabajo junto a Estela a un segundo plano, hasta su separación artística definitiva en 1950. Ya en forma independiente, la folclorista emprendió sus primeros viajes por Latinoamérica y Europa. Su encuentro con el folclorista Osvaldo Cádiz la motivó a formar en el año 1962 el conjunto Palomar.

Paloma y Cañaveral, Versiones de Margot Loyola y Osvaldo Cádiz

Su labor se vio truncada por única vez con el golpe de Estado de 1973, poco después de editar Canciones del 900 (1972), disco en colaboración con Luis Advis. Recién en 1975 la folclorista pudo comenzar a retomar su antiguo ritmo de trabajo, encontrando en el programa televisivo “Chilenazo” de la Corporación de Televisión de la Universidad de Chile (hoy, Chilevisión), un inesperado lugar de acogida, que le permitió reanudar lo que había quedado interrumpido en “Recorriendo Chile”, su primer espacio en Televisión Nacional.

Margot Loyola interpreta La risa

Su rostro se fue haciendo familiar para la teleaudiencia chilena y su nombre quedó inscrito para siempre como el de una figura mayor de nuestra música. Fue por eso completamente natural que Loyola recibiera en 1994 el Premio Nacional de Artes Musicales.

Margot Loyola es desde 1972 académica de la Universidad Católica de Valparaíso, donde imparte la cátedra de folclor y etnomúsica, y la que en 1998 la nombró Profesora Emérita. Sus publicaciones incluyen los libros Bailes de tierra (1980), El cachimbo (1994) y La tonada. Testimonios para el futuro (2006); además de los videos Danzas tradicionales de Chile (1994),La zamacueca (1999) y Los del Estribo, cantos y danzas populares de Chile (2001).

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