Segunda noche de Viña 2014: Laura Pausini se reencuentra con la Quinta Vergara y Jorge Alis fue la sorpresa

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En una jornada simplemente notable de principio a fin, la cantante italiana volvió a Viña del Mar tras 17 años mientras que el humorista argentino radicado en nuestro país dio vuelta un escenario inicialmente adverso. Ambos se llevaron todos los premios de la noche. Al cierre, un rosa Fito Paez puso el broche de oro a la jornada con todo su rock.

Emilio Freixas, Enviado Especial en Viña del Mar / Leonardo Rubilar, Santiago.

Existen diversos tipos de artistas que suelen regalar al Festival de Viña del Mar algunas de sus mejores postales: Están, por ejemplo, los ídolos, ésos que revientan las gargantas de sus admiradoras apenas son nombrados, sin necesidad siquiera de salir a escena; o las excepciones, esos nombres que, de tan raros para el contexto viñamarino, se transforman en inolvidables.

Y están también aquellos impregnados en la piel de sus fanáticos, con los que desarrollan una relación al borde de lo sentimental, y en quienes han instalado sus canciones de tal manera, que ya están constituidos en auténtica banda sonora de sus vidas.Y es que la italiana Laura Pausini se reencontró a lo grande con el público de la Quinta Vergara. Sólo 2 horas le bastaron a la intérprete de “La Soledad” para recorrer 2 décadas de éxitos y tener prácticamente al “Monstruo” a sus pies. El impacto de su show simplemente fue tal que nadie podria creer que han pasado 17 años desde su última visita a la Ciudad Jardin, considerando que su registro vocal tan caracteristico es el mismo de inicios de su carrera y su estampa simplemente no se ha visto afectada con el paso de los años. Era simplemente como ver una fotografia recien tomada, como si el tiempo no hubiera pasado.

Y para que nadie dude de la calidad de esta gran cantante, su presencia ayudó enormemente a revivir una tradición que se habia perdido con los años: la entrega de antorchas y gaviotas por aclamación, no por imposición de los animadores. Sencillamente no fue necesario. Laura Pausini se llevó todos los premios posibles, el cariño del público y el respeto de la crítica. Una artista a carta cabal que demostró que no ha perdido su vigencia entre el público chileno.

Ya en conferencia de prensa, en una carpa completamente repleta y contra todo pronostico, Laura Pausini habló de todo y con todos por aproximadamente media hora, a pesar de los requerimientos de su propio staff. Un lujo que solo los grandes pueden darse.

…y el “Argentino Cul***” lo dio vuelta

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Convengamos en algo, Viña es una verdadera caja de sorpresas donde la lógica no siempre se impone. Menos aun si se pone en escena a un extranjero a sacarnos una radiografía con lujo de detalles a todos los chilenos.

Y es que prácticamente nadie daba un peso por Jorge Alis, la sorpresa de la noche de Viña del Mar, a tal punto que practicamente moros y cristianos estaban convencidos de que seria carne de carroña para el “Monstruo”. Con un humor negro no apto para mentes conservadoras, y tras un frío inicio que amenazó su rutina, Alis agarró confianza hasta llegar a sacar carcajadas a mas no poder al público presente.

En su relato se rió de nuestra idiosincrasia, de la de sus compatriotas, de los uruguayos, colombianos y bolivianos, y lo hizo siempre con mucha agudeza, aunque a ratos fue un poco “pasado para la punta” e incluso algo soez.

Se tomó la licencia de reírse hasta del presidente Sebastián Piñera. “Me da pena, con tanta plata que tiene y todo, pero es que lo veo con esas manitos tan cortitas”, dijo mientras recogía los brazos, lo que generó risas por doquier, tanto como cuando interpretó la famosa “cumbia papal” que hace unos meses fue un suceso en YouTube.

Su presentación se vio potenciada por su particular histrionismo, el que no podría haber sido apreciado a cabalidad desde galería sin el apoyo de las tres pantallas gigantes instaladas en el anfiteatro.

Tras la entrega de los primeros trofeos de Plata y Oro el público exigió a gritos “¡que siga!”, a lo que los conductores no tuvieron más que acceder, quizás conscientes de que habían cometido un error al realizar el imprevisto corte.

Jorge Alís continuó con su presentación con el público completamente a sus pies. Tanto, que una vez que finalizó su presentación lo premiaron con una Gaviota de Plata y la primera de Oro para un humorista en Viña 2014.

El rock de Páez: Broche de oro de la segunda noche

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A las 2:15 de la madrugada, y con una Quinta Vergara a un 70% de su capacidad, comenzaron a sonar los acordes de “El amor después del amor”, síntoma inequívoco que Fito Páez encantaría al público presente.

El argentino, subió al escenario con un traje rosa eléctrico y unos lentes oscuros, tonos usados para su último álbum “Yo te amo”, mezcló sus clásicas melodías como “11 y 6”, “Al lado del camino”, “Dar es dar”, con el tema principal de su nuevo disco “Yo te amo”.

Poco más de una hora de show le valió al rosarino, encender al ‘monstruo’ en una noche fría de Viña del Mar. “A rodar mi vida”, dejó a Páez sin su chaqueta que la agitaba por sobre su cabeza, solicitando lo mismo al público de la Quinta. “Hasta mañana muchachos, salud, dinero y amor para todo el mundo y que todas las democracias lleguen a su fin. Viene otra y otra y otra, déjense de joder…”

Momento preciso para que los asistentes al certamen solicitaran llenar de premios al rosarino, quien se terminó llevando el pack de galardones, ambas Antorchas y Gaviotas. “Gracias por los premios, hace mucho tiempo que vengo a este país y siempre me han recibido como un hermano, y esas cosas no se olvidan nunca, de verdad, con el corazón, gracias”, fue el mensaje de agradecimiento de Fito.

Así, vino “Dar es dar” y la noche terminó con “Mariposa Technicolor”. Sin duda, una de las noches que tuvo un gran broche de oro con todo el rock del querido Fito Páez.

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