River Plate campeón de Copa Libertadores tras golear a Tigres como local

River Plate logró por tercera vez en su historia ganar la Copa Libertadores, tras ganar de manera inobjetable la final de la edición 2015 al golear 3-0 a Tigres UANL en el pleito de revancha, ante 60 mil almas en el Estadio Monumental de Buenos Aires.


El conjunto argentino parecía que iba a salir con todo, tras un enorme recibimiento con fuegos artificiales, pero el partido fue trabado, con dos equipos que se neutralizaban tal como en los dos duelos de la fase de grupos y en la ida, donde empataron sin goles, un resultado que al final fue demasiado caro para los mexicanos.

Sólo los errores iban a permitir ocasiones y fue así que una mala salida de Funes Mori le permitió al elenco azteca salir de contragolpe. Sin embargo, el brasileño Rafael Sobis se enredó y se perdió una clara a los 14 minutos.

La labor del francés Gigac y del mexicano Jürgen Damm era intensa para abrir la cancha, pero faltó oficio y finiquito. Fue así que el galo no pudo aprovechar un enorme desborde de Damm y no pudo definir ante Barovero.

El equipo de Gallardo -hoy dirigido por Matías Biscay y Hernán Buján- dominaba el juego, pero carecía de profundidad, tal como en la ida. Sin embargo, este equipo tiene hoy una jerarquía única y lo ratificó al abrir el marcador en la primera clara, con una enorme jugada de Leonel Vangioni que eludió dos rivales y metió un centro medido para Lucas Alario, que anotó de palomita (44′).

En el complemento la ‘Banda Sangre’, debido a la intensa lluvia que caía en el Monumental, comenzó a manejar el partido, aguantar los embates del rival y a cuidar el resultado. De todas formas, el cuadro de ‘Tuca’ Ferretti no podía imponerse en mediocampo y por ello un discreto uruguayo Arévalo Ríos -que habló más fuera que dentro de la cancha- fue reemplazado por Jesús Dueñas.

En tanto, el cuerpo técnico local tuvo que sacar a sus dos delanteros (Alario y Cavenaghi) para incluir a Sebastián Driussi y Pisculichi. En medio de ello vino un torpe penal de Javier Aquino sobre Carlos Sánchez, uruguayo que tomó el balón y definió con clase ante Nahuel Guzmán. Un gol de categoría a los 74′ para acercarse a la gloria.

El tanto que hizo explotar a las 60 mil almas que desafiaron la lluvia en el ‘Antonio Vespucio Liberti’ fue un cabezazo de Ramiro Funes Mori (78′) tras un córner. Todo el banco festejó con los jugadores, en un ‘abrazo del alma’ de un equipo que hace un lustro sufría la peor de las crisis y que ahora reverdeció laureles.

River volvió a ser River y ahora volvió a ganar la Copa Libertadores, tras 19 años, y logra su tercer título, tras los obtenidos en 1986 de la mano de Héctor Veira y el talento del ‘Beto’ Alonso y de 1996 con Ramón Díaz y la capitanía de Enzo Francescoli.

Además, esto ratifica una impresionante campaña de Marcelo Gallardo, que lo transforma en el ‘Rey Midas’ de River y uno de los DT más exitosos de su historia, al ganar la Copa Sudamericana 2011, la Recopa Sudamericana 2011 (en febrero ante San Lorenzo) y ahora la Copa Libertadores. Por cierto la ganó como técnico y jugador.

Por último, este River campeón de América ahora confirma en cancha su derecho a jugar la Suruga Bank y a final de año el Mundial de Clubes, donde ya está confirmado FC Barcelona de Claudio Bravo.

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